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Viaje por libre al País Cátaro


Desplegar un mapa del País Cátaro francés es hacerlo directamente en el corazón de la región francesa de Aude. El Comité Departamental de Turismo de Aude engloba 5 territorios de tal importancia, que pueden llamarse con toda la razón, Pays (países). De esta manera encontramos que el Pays Cathare está formado por la complejidad administrativa de regiones, comunas, zonas, distritos, ciudades y departamentos, pero que abarca una sencillez y una facilidad en encontrar maravillas que bien merecen un viaje de inspección.

Como no soy experta territorial y más bien como viajera, no entiendo de fronteras, voy a utilizar la división de las 5 regiones “administrativas” más importantes del Pays Cathare. Aunque el patrimonio es mayor del que describo, sólo os puedo recomendar aquellos lugares que he visitado en las diferentes regiones de: Lauragais, Carcassonnais, el Haute Vallée de l'Aude, Corbières-Minervois y La Narbonnaise.

Pinceladas del Pays Lauragais


Castelnaudary es la capital de Lauragais y la ciudad de la cassoulet por excelencia. Aunque sólo sea por probar este delicioso plato de la gastronomía francesa, la ciudad bien merece una visita. Cuenta una leyenda que durante el asedio sufrido en Castelnaudary, durante la Guerra de los Cien Años, las cocineras idearon un guiso, con todos los ingredientes de los que disponían para infundir valor a las tropas. Tal fue el vigor y coraje de los soldados franceses tras ingerir el plato, que hicieron retroceder a los soldados ingleses hasta el Canal de la Mancha.

La plaza porticada de Castelnaudary, el pequeño y coqueto Moulin de Cugarel, así como los restos de construcciones medievales y edificios art nouveau sirven de excusa para llegar hasta la Collégiale Saint Michel. Recorriendo su exterior, uno no se imagina el juego de luces que aguarda al visitante en el interior. Destacaría la belleza de sus capillas góticas decoradas con colores brillantes y detalles dorados. Está abierta diariamente de 14 a 18 h. 

Castelnaudary está bien conectada por tren y por su puerto fluvial, que sirve de punto de conexión y/o parada para aquellos que recorren el Canal du Midi, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996. No dejéis de visitar el puerto y si podéis, cruzad alguno de los 360 kilómetros navegables, que de este a oeste, unen el Mar Mediterráneo con el Atlántico.

Os dejo mi crucero de una semana navegando por el Canal du Midi, saliendo de Castelnaudary y llegando a Port Cassafières.

A menos de 10 kilómetros de Castelnaudary se encuentra Saint Papoul una villa rural con mucho encanto medieval, lugar de referencia del País Cátaro que conserva en el claustro de la Abadía de Saint Papoul, el mayor número de obras del Maestro de Cabestany; un escultor románico muy prolífico con obras en Catalunya, Navarra, Francia e Italia.


Pinceladas del Pays Carcassonnais



Carcassonne es la reina indiscutible del Pays Cathare, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997. Nadie deja de visitar esta ciudad emblemática a su paso por la región francesa de Aude. Sus detractores son menos numerosos que los que se declaran enamorados de la Ciudad Medieval francesa por excelencia. Su zona amurallada ha sido criticada por su alto grado de reconstrucción, pero si se quiere vivir la experiencia de sentirse armero, tabernera o clérigo medieval, nada como recorrerla sin rumbo. 

El Castillo de Carcasona no es la única maravilla que aguarda al visitante. La Ville Basse, ubicada fuera de las murallas de la Cité, con su Pont Vieux iluminado al atardecer, invita a alejarse de la muralla y buscar la vida cotidiana que bulle en la Place Carnot. Pero volvamos a la vieja ciudad fortificada de la Cité de Carcassonne y busquemos la Ville Haute, donde se encuentra el Château Comtal

Cualquiera de las cuatro puertas sirve de acceso al interior del recinto amurallado, pero sólo la Porte Narbonnaise luce la efigie de la mítica Dame Carcas; la princesa sarracena que defendió la ciudad contra el ejército de Carlomagno. Chez Saskia o la Basilique des Saints Nazaire et Celse pueden servir de excusa para continuar callejeando sin prisas por Carcassonne.

A menos de 25 kilómetros de Carcassonne se encuentra Saissac y alejada de la visita de hordas de turistas. Su castillo feudal y su museo forman parte de los lugares relacionados con la vida cátara. Aún más desconocida por los turistas españoles que Saissac es Montolieu, conocida como la población del libro. Montolieu cuenta con más de una docena de librerías que venden libros antiguos, ediciones originales y libros de ocasión.


Pinceladas del Pays Corbières-Minervois


A pesar de que en esta región se encuentran más de media docena de lugares de referencia sobre el País Cátaro, sólo he podido visitar Lagrasse y es la que os recomiendo. Su situación, a medio camino entre Carcassonne y Narbonne, la hacen una parada recomendable y casi obligatoria. La ciudad medieval de Lagrasse ha conservado el recinto amurallado y una torre de vigilancia que permite obtener buenas vistas del entorno y del paisaje. 

Aquí se encuentra una de las abadías benedictinas más prestigiosas de toda Francia; l'Abbaye Sainte Marie d'Orbieu. Según una leyenda, fue fundada por Carlomagno y alcanzó cotas muy altas de esplendor y poder entre los siglos IX y X llegando a tener tierras hasta en Catalunya. La abadía comparte protagonismo en la actualidad, junto a mansiones y edificios bien conservados de los siglos X al XVIII. 

Los sábados tiene lugar un mercado de alimentación en Les Halles; la plaza que sirve a los productores locales para vender sus productos ecológicos y artesanales.


Pinceladas del Pays de La Narbonnaise


La ciudad más importante de esta región cátara es Narbonne; una ciudad que no descansa hasta habernos deleitado por completo. En sus calles se encuentran desde bellos vestigios de época romana, conservados en sus museos y formando parte de la calzada, hasta bellas muestras arquitectónicas de la Edad Media llegando al siglo XIX. 

La Vía Domitia, la Cathedrale Saint Just et Saint Pasteur, el Palacio de los Arzobispos con sus tres torres y el mercado de abastos de Narbona, más conocido como Les Halles de Narbonne, deben recorrerse de manera que, nuestros pasos nos lleven una y otra vez por los puentes que cruzan el Canal de la Robine; declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y que luce especialmente hermoso junto al Pont des Marchands

Narbonne se encuentra a 250 Km. de Barcelona y a dos horas en tren desde la estación de Barcelona Sants. Además cuenta en sus cercanías con tres aeropuertos: el de Perpignan, Montpellier y el de Toulouse.


El camino cátaro


Cualquier libro de Antoni Dalmau sirve para profundizar en la historia, singularidad y la vida de los cátaros, pero es recorriendo a pie como la historia cobra sentido. La región de Aude dispone de 250 kilómetros de caminos señalizados que, desde Port la Nouvelle, unen el Mediterráneo con los Pirineos, llegando hasta Foix. El camino cátaro puede recorrerse en doce etapas, más o menos largas, para disfrutar pausadamente del paisaje vinícola, los valles y más de media docena de castillos medievales que nos aguardan en la región.

Si os decidís a visitar el Pays Cathare existe un pasaporte que por 2 €, reduce el precio de las entradas y ofrece entrada gratuita a los niños de 6 a 15 años. Es válido durante un año y contempla hasta 21 lugares visitables del País Cátaro.

Bon voyage!

Saint Papoul: una villa rural con mucho encanto medieval



Saint Papoul es ideal para completar una jornada de visitas por la región del País Cátaro. Le Pays Cathare, como les gusta a los franceses que se promocione esta región, es un verdadero país dentro de otro y que además, engloba a otros “países” como son: el Pays Lauragais, el Pays Carcassonnais, el Pays de la Narbonnaise, el Pays Corbières-Minervois y el Pays de la Haute Vallée de l’Aude.

Saint Papoul se encuentra muy próximo a la capital del Pays Lauragais, de hecho está a tan sólo a 9.5 km de Castelnaudary (no dejéis de probar su Cassoulet aunque sea en lata, simplemente ¡magnífico!). Si además tenemos en cuenta que está situado a 15 km de Saissac y a 30 km de Carcassonne, la balanza se inclina estrepitosamente a que la visitemos.

Personalmente la descubrí por casualidad, al ver una apetecible boulangerie con aire de pueblo, justo en un lado de la carretera. Ésta panadería dispone de un pequeño aparcamiento frente a la puerta y estando cerca la hora de comer, es demasiado tentador, no hacer una parada en ella.

Saint Papoul es una pequeña población de poco más de 800 habitantes que muestra con orgullo su famosa abadía benedictina. Dos arcos a modo de puerta amurallada nos invitan a recorrer con interés las calles que se nos antojan medievales. La población que trabaja principalmente en labores agrícolas y artesanales, ya destacaban en el siglo XVIII por su producción de objetos de loza. De hecho, los primeros pobladores se instalaron alrededor de la Abadía en el siglo XII y su reputación artesanal sigue vigente hoy en día. Al azar recorremos una de las calles que discurre paralela a la carretera, la Rue de la Mairie y que cruza toda la población, en ella descubrimos casas con armazones y saledizos de madera de época medieval.

La Maison Lacapelle es un antiguo edificio utilizado como hospital, construido en el año 1610.

La Maison Providence es una antigua escuela de niñas, donde destaca un dintel de ventana fechado en 1778.

El curioso Ayuntamiento de Saint Papoul es un edificio de 1804 que conserva unos soportales donde se instalaba el mercado. Frente al Ayuntamiento hay una hilera de casas muy interesantes, de aspecto rural que me encanta.

Aún se conserva la Torre de guardia donde estaba situada la antigua prisión medieval. En la actualidad es una puerta de la muralla situada al este de la población.

Por último nos dirigimos a la Abadía de Saint Papoul que queda al final de la calle, detrás de un espacio abierto, al lado de la carretera principal. En enero tienen cerrado así que debemos conformarnos con verlo todo desde el exterior. Una puerta protegida por una reja nos deja entrever el claustro de esta abadía benedictina. Un pequeño camino nos conduce al edificio de la iglesia que aunque cerrado, nos brinda la oportunidad de deleitarnos con la decoración escultórica del ábside, visible desde el exterior. Los capiteles decorados son de época románica, siglo XII, obra del Maestro de Cabestany y que ha convertido este lugar, en el sitio con mayor concentración de esculturas románicas de este artista tan prolífico, de todo el departamento del Aude. El Maestro de Cabestany llegó a trabajar en tierras tan lejanas como Navarra o la Toscana italiana.

Más información: Dirección: 11400 Saint Papoul. Web: http://www.saintpapoul.fr/fr/

Château Comtal de la Cité Médiévale de Carcassonne

Carcassonne

El hermoso castillo que se encuentra en la Ciudadela de Carcasona, fue construido por la familia de los vizcondes Trencavel -señores de Beziers y Carcassonne- entre los años 1226 y 1230.

Carcassonne
La imagen más típica del Castillo de Carcassonne es la que muestra la Porte d'Aude

El castillo es un edificio imponente erigido sobre el punto más alto de una colina y defendido por una doble muralla de forma ovalada. Su planta es rectangular y dispone de cuatro puertas de entrada que coinciden con los cuatro puntos cardinales. Los habitantes de Carcassonne no estaban muy contentos con el nuevo señor, detalle que hizo que la familia Trencavel construyera este bastión de manera que fuera posible protegerse tanto del enemigo exterior como del enemigo que se encontrara en el interior.


Carcassonne
La Barbacana del castillo de Carcassonne es un espacio de defensa de la puerta de entrada

La peculiar fortificación de Carcasona está construida como ya hemos resaltado por duplicado; una muralla dentro de otra. La muralla interior es muy antigua, fue construida en época romana alrededor del siglo IV. Las torres tienen forma de U y el lado redondeado da al exterior, lo que le confiere una singular silueta. En los muros se multiplican las torres y los matacanes -situados en la parte más alta- y también las puertas fortificadas que gracias a su parapeto y al suelo de aspillera, permitía observar y hostilizar al enemigo presentando feroz batalla.


Carcassonne
Un Camino de Ronda permite recorrer las torres y matacanes del castillo

La puerta de entrada estaba fuertemente protegida gracias a la barbacana; un espacio situado delante de la puerta y que servía para defenderla. Las galerías de madera que se encuentran sobre las torres del castillo son conocidas con el nombre de cadalso. Reforzaban la defensa del castillo ante cualquier asedio ya que se podían disparar las ballestas en sentido vertical y así impedir que se aproximaran los soldados enemigos. Se dejaron de construir en madera para edificarlas en piedra (mucho más resistente al fuego) y entonces recibieron el nombre de matacán

Carcassonne
El patio interior muestra todo tipo de ventanas, puertas y orificios

Otros elementos que podemos observar en la visita a este castillo son las saeteras donde se apostaban los ballesteros para disparar y el rastrillo; ese tipo de puerta enrejada que tiene forma de peine y que sale en todas las películas medievales (siempre se cierra en el último segundo). Algunas de las partes de defensa del castillo están abiertas al público y se pueden recorrer libremente. También se puede acceder al Camino de Ronda, a las torres y a los matacanes para obtener una completa vista panorámica de la ciudad medieval de Carcassonne.

Carcassonne
El Castillo de Carcassonne es uno de los más bellos ejemplos de arquitectura militar medieval de Francia

En el interior del castillo nos esperan otros lugares igual de interesantes, así que ¿a qué estás esperando para entrar y visitarlo?


Más información: Dirección: 1 Rue Viollet-le-Duc, 11000 Carcassonne. Telf.: +00 33 (0) 4 68 11 70 70. Entrada: 8,5 €. Hay servicio de audio-guía en español por 4,5 €. Horario: de octubre a marzo de 9:30 a 17 h. De abril a septiembre de 10 a 18:30 h. Web: Castillo de Carcassonne.

Saissac: al abrigo de la Montaña Negra

Saissac: al abrigo de la Montaña Negra



Nada más llegar uno se percata de que en este lugar, se respira tranquilidad por los cuatro costados y aunque la historia de Saissac viene de muy antiguo, (se tienen noticias de ella en el año 950), no parece haberse quedado relegada en el tiempo, si acaso, en el silencio.

Saissac
Alrededores de Saissac

Una vez hemos aparcado el coche lo primero que llama nuestra atención es, la panorámica de los campos, la atmósfera que se despierta con la niebla matinal. El color de las nubes y la imagen en el horizonte de las cumbres de los Pirineos cubiertas de nieve. Hay un improvisado mirador a pie de carretera desde donde se divisa este maravilloso paisaje y lo que queda del Castillo de Saissac. Sabedores de que la vista desaparecerá en pocos instantes, inmortalizamos los colores de la mañana para la posteridad y comenzamos nuestro descubrimiento del lugar.

Saissac
Castillo de Saissac

En nuestro callejear encontramos a cuatro o cinco habitantes; amas de casa que salen baguette en mano de la boulangerie y un par de ancianos que comentan el tiempo, seguramente prediciendo con exactitud lo que deparará el día. Un par de caminos indican la dirección hacia el Castillo de Saissac, pero hemos leído que hay alguna curiosidad en esta pequeña población que vale la pena ver, así que decidimos perdernos sin mapa alguno, con la premisa de no tener prisa en acabar esta visita.

Saissac
Restos del Castillo de Saissac

El siguiente descubrimiento que hacemos, son los restos de unas torres altas, se cree que formaban parte de un antiguo castillo del año 1000. La torre ubicada al oeste es más pequeña que la situada en el lado este, con planta cuadrada y cuatro pisos de altura. La otra es conocida con el nombre de Tour Grosse, la gran torre se alza maciza e imponente, dando la bienvenida al visitante. Aquí se ubica un pequeño museo de viejos oficios y en la planta baja es posible solicitar información turística de Saissac.

Saissac
Descubre Saissac a tu ritmo

El casco medieval de Saissac conserva algunas casas dignas de ver, con interesantes saledizos en las ventanas, arcos medievales en las puertas, muros de piedra o fachadas decoradas con antiguas esculturas. Es hora de dejarse llevar por el instinto y la sinuosidad de las calles. Es hora de disfrutar del Slow Travel.

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